Cómo influye la pérdida auditiva en una etapa en la que todos buscamos responder la misma pregunta: «¿Quién soy?»

Beatriz de Diego-Lázaro y Vanessa Gallardo Martínez (publicación original 2016)

La adolescencia representa un período de profundos cambios. Mientras los jóvenes construyen su identidad, fortalecen su autonomía y proyectan su futuro, aquellos con pérdida auditiva también enfrentan desafíos adicionales que, con frecuencia, pasan desapercibidos. A pesar de ello, ésta continúa siendo una de las etapas menos investigadas en el ámbito científico en relación con los efectos de la pérdida auditiva.

Se trata de un periodo crucial, ya que en él pueden observarse las consecuencias acumulativas de las dificultades experimentadas durante las etapas de la infancia, a parte de los propios retos de la adolescencia. Estas repercusiones pueden afectar el rendimiento académico y, en consecuencia, limitar las oportunidades de acceder a determinadas trayectorias profesionales (carreras profesionales).

Los desafíos de la adolescencia y la pérdida auditiva

Los y las adolescentes con pérdida auditiva atraviesan los mismos cambios biológicos, cognitivos y psicológicos que cualquier otro joven. Es una etapa marcada por la búsqueda de identidad, el paso de la dependencia de los padres hacia una mayor autonomía, madurez y la construcción de un proyecto de vida propio. Israelite, Ower y Goldstein (2002), estudiaron la construcción de identidad en siete adolescentes con pérdida auditiva que eran atendidos en una escuela primaria, bajo la modalidad de educación especial. Los hallazgos indicaron que los estudiantes se identificaban a sí mismos como personas con pérdida auditiva, como un grupo a parte de los oyentes y de las personas sordas. Las experiencias escolares, las interacciones y vínculos con sus pares con pérdida auditiva y con sus profesores parecían tener una gran influencia sobre sus decisiones. Los resultados de este estudio sugieren que la identidad que se construye en los adolescentes con pérdida auditiva es distinta a aquellas que construyen las personas oyentes y sordas, y que por ello necesitan relacionarse entre sí, independientemente de si se integran o no en otros grupos. También destacaron que los educadores deben tomar en cuenta los grandes desafíos que enfrentan estos estudiantes para “integrarse.” En el mismo orden de ideas, Silvertre, Ramspott y Paretto (2006) estudiaron el autoconcepto en 56 estudiantes sordos cuyas edades iban edesde los 6 a 18 años. Los resultados indicaron que existe una relación entre el autoconcepto positivo y la mayoría de los aspectos de la competencia conversacional.

¿Qué preocupa realmente a un adolescente con pérdida auditiva? ¿Las dificultades para escuchar? ¿Sentirse diferente? ¿La forma en que los demás lo perciben?

Estas fueron algunas de las preguntas que motivaron el estudio de Elkayam y English (2003), quienes evaluaron la utilidad de una serie de cuestionarios diseñados para orientar y acompañar a adolescentes con pérdida auditiva. Además, compararon sus experiencias con las de adolescentes con audición típica para comprender mejor cuáles eran sus principales preocupaciones durante esta etapa de la vida.

A partir de las entrevistas, surgieron cinco temas que se repetían con frecuencia: el aislamiento asociado a la pérdida auditiva, la construcción de la identidad y el autoconcepto, la preocupación por la apariencia física, la resolución de problemas y la autoaceptación.

Uno de los hallazgos más relevantes fue que las dificultades para participar plenamente en las conversaciones —ya sea por una audición limitada o por desafíos en el desarrollo del lenguaje— pueden influir profundamente en la manera en que los adolescentes se perciben a sí mismos. Muchos expresaron sentirse incomprendidos por quienes los rodeaban, incluso por familiares y amigos con audición típica. Esta sensación de no ser entendido puede generar soledad y dificultar la construcción de una identidad positiva.

Los autores concluyeron que estos cuestionarios no solo permitían conocer mejor las experiencias de los adolescentes, sino que también constituían una herramienta muy útil para orientar el acompañamiento y el apoyo que necesitan durante una etapa tan importante de sus vidas.

Referencias

Elkayam, J., & English, K. (2003). Counseling adolescents with hearing loss with the use of self-assessment/significant other questionnaires. Journal of the American Academy of Audiology, 14(9), 485–499. https://doi.org/10.1055/s-0040-1715940

Israelite, N., Ower, J., & Goldstein, G. (2002). Hard-of-hearing adolescents and identity construction: Influences of school experiences, peers, and teachers. Journal of Deaf Studies and Deaf Education, 7(2), 134–148. https://doi.org/10.1093/deafed/7.2.134

Silvestre, N., Ramspott, A., & Pareto, I. D. (2007). Conversational skills in a semistructured interview and self-concept in deaf students. Journal of Deaf Studies and Deaf Education, 12(1), 38–54. https://doi.org/10.1093/deafed/enl011

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